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Dopamina: el placer de la vida

Seguro que alguna vez has oído hablar de la dopamina, se ha dicho que es la hormona de la felicidad, o la del placer, o la responsable de las adicciones. Hoy dejaremos de lado los mitos y leyendas y te hablaremos un poco más de qué es la dopamina y para qué sirve.

La dopamina es una molécula que produce nuestro cuerpo de forma natural, se localiza en el Sistema Nervioso Autónomo (SNA). Se trata de un mensajero químico, es decir, un neurotransmisor. Los neurotransmisores son los encargados de propagar las señales nerviosas entre las neuronas, conectadas entre sí.

Sus principales funciones son el placer, los sistemas cerebrales de recompensa se ven activados ante la presencia de dopamina y responden ante estímulos con carga emocional. Así, cuando se libera dopamina en estos sistemas, sentimos placer, bienestar, relajación. Son sensaciones de gran importancia a lo largo de nuestra evolución y están presentes en las necesidades básicas de supervivencia (por ejemplo, la alimentación y el sexo).

En la motivación, la dopamina es liberada para lograr algo bueno y evitar algo malo. La falta de dopamina que cursa en muchas enfermedades se refleja en síntomas como la baja motivación o anhedonia. Se relaciona también con la coordinación de movimientos, la toma de decisiones, el aprendizaje, la curiosidad, la creatividad, etc.

¿Cómo podemos aumentar nuestros niveles de dopamina?

Experimentar placer y tener la motivación por buscarlo e iniciar comportamientos tendentes a conseguirlo depende de los niveles de dopamina del cerebro. Conociendo los mecanismos cerebrales que los hacen posible, hay condiciones que parecen imprescindibles para mantener las motivaciones y el deseo a lo largo de la vida.

| LLEVAR UNA VIDA SANA

Si descuidamos la salud general del cuerpo, podemos acabar dañando los mecanismos de recompensa del organismo. Y, al contrario, cuidando la salud general, preservamos esos mecanismos. Por ello es esencial llevar una alimentación sana y exenta en lo posible de grasas saturadas, practicar ejercicio con regularidad y sin excesos y procur dormir lo suficiente.

|CONTROLAR LOS NIVELES DE ESTRÉS

El estrés crónico inhibe la liberación de dopamina, lo que puede desembocar en una apatía, tristeza y anhedonia crónicas. Para evitarlo, tenemos que procurar desconectarnos de vez en cuando.

| SORPRENDER AL CEREBRO

Comportarnos de modos que conserven los mecanismos de recompensa frecuentemente activos de un modo natural preserva la capacidad de sentir placer.

Este componente suele estar muy activo en los jóvenes, pues están viviendo de manera continua circunstancias variadas y novedosas altamente estimulantes de los sistemas motivacionales del cerebro. Pero es muy importante también que las personas mayores, sobre todo al sobrevenir los primeros síntomas de la neurodegeneración natural que todos acabamos padeciendo si vivimos lo suficiente, sigan sorprendiendo a su cerebro. Es entonces cuando se hace más necesario que nunca generar nuevas dosis de dopamina mediante un comportamiento lo más opuesto posible a un tipo de vida rutinario.

Aunque no nos apetezca, hay que introducir variedad y novedad en todas las facetas de la vida. Salir, moverse, potenciar las relaciones sociales y de ocio, viajar, leer, pasear. Y es mejor si lo hacemos en compañía: hay estudios que indican que la longevidad puede depender tanto o más de la vida social de las personas que de la alimentación o el ejercicio físico que hacen.

| NO ABUSAR DEL PLACER

El reiterado abuso de los mecanismos naturales que nos permiten obtener placer (buscarlo siempre y tratar de obtenerlo de la manera más fácil y rápida) dispara el sistema motivacional de la dopamina.

Si no ponemos remedio a la situación, podemos acabar desarrollando conductas adictivas relacionadas con la comida o la bebida, el juego y las apuestas, el sexo, internet, las drogas. Esas adicciones pueden empezar como resultado de una motivación incentiva pero que, con el abuso, acaba volviéndose cada vez más difícil de satisfacer.

| DISFRUTAR DE LAS PEQUEÑAS COSAS

Parece un cliché, pero es en las pequeñas cosas donde residen la mayoría de las alegrías: Ve al cine a ver la película que tanto te llama la atención, date un baño de burbujas con música relajante, contempla la lluvia desde el calor de tu casa, canta tu canción favorita, ríete con tus amigos. ¡Puedes sorprenderte de lo bien que te hará sentir!

Es importante que también procures terminar las tareas que empiezas. Los objetivos cumplidos y la satisfacción por el trabajo bien hecho aumentan la cantidad de dopamina en el cerebro.

Esperamos que estos consejos saludables te sean de utilidad, te invitamos a conocer nuestras diferentes presentaciones para que te sea más facil llevar tu agua.